Precios Esenciales: ¿un alivio de cara a las elecciones?

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Opinión | Por Mateo Pérez Copello* |

 

El pasado 17 de abril, en ausencia del presidente Mauricio Macri, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, junto a sus pares Dante Sica (ministro de Producción y Trabajo) y Carolina Stanley (ministra de Desarrollo Social), anunció un set de medidas económicas para morigerar la inflación. De cara a los comicios presidenciales, el gobierno planea políticas que buscan, según los comentarios de los propios ministros, darle “alivio a la población”.

El objetivo de las decisiones anunciadas es apuntalar tres aspectos generales, que vienen castigando a los argentinos desde inicios del mandato: precios, préstamos y cargas impositivas. De todas ellas, la que generó mayor sorpresa -tanto dentro del macrismo como en la oposición- fue el relanzamiento del programa de “Precios Esenciales”, antiguamente conocido como “Precios Cuidados.

El programa Precios Cuidados fue diseñado en el 2014 por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Es una herramienta que busca distribuir de manera más equitativa los márgenes de rentabilidad entre los diferentes sectores sociales, fijando un acuerdo de precios que en medio de un contexto inflacionario intenta cuidar el bolsillo de los consumidores.

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Desde su asunción, el gobierno puso como caballo de batalla para reducir la inflación al Banco Central de la República Argentina (BCRA), quien entendió lo que era una problemática distributiva como un fenómeno plenamente monetario. A lo largo del tiempo y de manera sostenida, las autoridades del BCRA optaron por fijar elevadas tasas de interés, controlando la base monetaria con el mero objetivo de ir quitando dinero del mercado. Esto trajo como consecuencia un enfriamiento económico, que motivó una caída en la inversión y en el consumo.

Si hay algo que el gobierno actual ha criticado a voz alzada fueron los programas de intervención del mercado y el programa Precios Cuidados tiene como mecanismo de ejecución la intervención del mismo. Es por ello que este viraje económico sorprendió a todo el arco político.

• ¿Por qué tomaron una decisión del estilo? Luego del último informe del INDEC sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes de marzo de 2019, una alarma sonó en las altas cúpulas gubernamentales: la inflación interanual (de marzo de 2018 a marzo de 2019) alcanzó un 54,7 %. (Ver cuadro)

INDEC IPC
Índice de Precios al Consumidor (IPC – INDEC). Variaciones del mes de marzo de 2019 con respecto al mismo mes de 2018.

 

Lo más sorprendente aquí fue la inflación para los alimentos y bebidas no alcohólicas, que alcanzó un 64 % interanual. Ante este duro panorama, el gobierno vio la necesidad de tomar una decisión de carácter urgente frente a las futuras elecciones. En su esfuerzo por morigerar los efectos que las medidas optadas anteriormente provocaron en la vida cotidiana de los ciudadanos, las autoridades gubernamentales decidieron resucitar y rebautizar al programa Precios Cuidados. Es por esta razón que el pasado 17 de abril Dante Sica comunicó la reapertura de “Precios Esenciales”.

• ¿En qué consiste este acuerdo? El objetivo del mismo es fijar los precios de 60 productos esenciales para la canasta básica, pertenecientes a 16 firmas, desde el pasado lunes 22 de abril hasta el 19 de octubre del año corriente (180 días). Entre ellos habría productos como aceites, arroz, harinas, fideos, leche, yogur, yerba, infusiones, azúcar, conservas, polenta, galletitas, mermeladas y bebidas. Adicionalmente, se incluye un acuerdo por cortes de carne a precios accesibles, donde se compromete vender 120 mil kilos por semana de asado, vacío y matambre a 149 pesos el kilo (precio final) en la feria minorista del Mercado Central y en las bocas de expendio de cada uno de los frigoríficos.

• ¿Dónde los podemos encontrar? ¿Quién se encargará de llevar a cabo el control del acuerdo? El gobierno cerró el programa con grandes cadenas de supermercados, quedando fuera los supermercados chinos y almacenes de barrio. En el acuerdo podemos encontrar grandes firmas como Carrefour, La Anónima, Walmart, Cencosud (Jumbo, Disco, Vea) y Coto, que forman parte de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU). Sé contará con un equipo de 350 fiscalizadores del Ministerio de Trabajo, quien tendrá a su cargo el control del cumplimiento del acuerdo a nivel nacional. Además, se ampliarán las facultades de la Secretaría de Comercio para evitar distorsiones en el mercado.

• ¿Está bien aplicado? Por un lado, podemos ver que hay una gran dificultad de acceso al mismo ya que fuera de las grandes urbes es notoria la ausencia de hipermercados, y con el aumento en el transporte y combustibles quizás sea más caro llegar al Mercado Central a primera hora del día que comprar un kilo de carne en la carnicería del barrio. Por otro lado, la canasta ofrecida no cuenta con verduras, frutas ni legumbres. Según el cálculo del índice de masa corporal por mediciones físicas, realizado por INDEC en la cuarta Encuesta de Factores de Riesgo, se evidencia que el 66,1 % de los individuos tuvieron exceso de peso (sobrepeso + obesidad). Teniendo en cuenta esta estimación, si vemos el contenido ofrecido por el gobierno notamos que la lista es extensa en grasas y bebidas alcohólicas, dejando en evidencia que detrás de esta política no hay ningún plan de alimentación saludable. También se han realizado críticas respecto a las calidades de los productos, dado que se han involucrado dentro del acuerdo segundas y terceras marcas. Para citar un ejemplo de la falta de interés en la conformación del programa: 120 mil kilos semanales de carne vacuna representan aproximadamente 2 vacas diarias por provincia. El desabastecimiento en variedad y en calidad de los nuevos productos comprometidos dentro de este programa nos deja sabor a poco. (Ver cuadro)

carne vacuna variacion

• ¿Cuáles son sus implicancias a nivel económico? El programa retomado por el actual gobierno tiene un alcance menor al 2 % de los productos utilizados para calcular el IPC (1). Más allá de representar un beneficio momentáneo para los consumidores, si el objetivo principal es reducir la inflación, su cumplimiento será poco probable. Este parche económico no es suficiente para erradicar la inflación. Para ello, es necesario que dentro del período en el que el programa es aplicado se ataquen los problemas estructurales que la generan.

Además, si este programa no está bien regulado, puede traer dos problemas. En primer lugar, al ser un programa de control de precios el Gobierno debe garantizar el abastecimiento de los productos en los mercados. Se sabe que si se regula vía precios esto puede causar problemas en las cantidades ofrecidas. En segundo lugar, un problema que se observará al finalizar el acuerdo: cuando concluya Precios Esenciales, los productos, al haber estado expuestos a un congelamiento de precios durante un lapso de tiempo, pueden generar un pico inflacionario. Este fenómeno puede no ser factible en un contexto donde los costos se mantengan en un nivel estable, pero si una semana después de este anuncio se verifica un aumento de los combustibles del 4 %, esperaríamos dos reacciones distintas de las empresas: o bien que las mismas salgan del acuerdo antes de su finalización, o que una vez acabado este aumenten sus precios de manera abrupta. Por otra parte, la política de desregulación que se vivió permitió que las empresas tuvieran total libertad para remarcar precios en góndolas. Cortar con tal comportamiento de un día para el otro no será una tarea fácil.

En resumen, a lo largo de todo el mandato de Mauricio Macri se había optado por un sendero de política económica que se dirigía a la libertad de los mercados, controlando las principales variables macroeconómicas a través de la política monetaria del BCRA. El anuncio puede llevar a la interpretación de que las autoridades gubernamentales están innovando en su comportamiento, sin poder dar una explicación certera del mismo, generando desconfianza en los mercados. El gobierno optó por cambiar las reglas del juego minutos antes del silbato final. Es por ello que, de cara a las elecciones y ante una inflación que no para de crecer, decidió olvidar su filosofía de política económica y optó -parcialmente- por el sendero de la intervención. Sin una explicación lógica que justifique la decisión desde el lineamiento económico y político del oficialismo, y ante los endebles cimientos de este programa, el alivio que se espera con gran ilusión podría quedar solo en un anuncio decorativo.

 

(1) Según cita Martín Rozada, investigador del Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Di Tella

 

*El autor es estudiante de Economía en la Universidad Nacional de La Plata.

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